Una Vida Dedicada al Servicio Público
De ser elegido, Keith Hampton sería el único juez en la Corte Penal de Apelaciones que ha participado en casos de pena de muerte en todas las diferentes fases de la litigación. Desde la acusación, al juicio, a la apelación y todos los procesos posteriores a la condena, incluyendo la participación en la Corte Suprema de los Estados Unidos.
Keith Hampton se crio en Texas, y ha sido Demócrata toda su vida , empezando su carrera política como el Presidente de Precinto más joven del Partido Demócrata de Texas a los 17 años de edad.
Durante los últimos veinte años, Keith ha sido un defensor de la Constitución de Texas y la Constitución de Estados Unidos en una multitud de casos jurídicos. Como un miembro activo de la barra de defensa penal, un asociado de la Fundación de Abogados de Texas, y un miembro del Grupo de Abogados Pro Bono de la Asociación de Abogados de Texas, Keith ha trabajado arduamente por la rectitud, la integridad, y la justicia de todos los Tejanos.
Una Carrera Célebre
- Reconocido como el “Más Cualificado”: Abogados de Texas en la Encuesta de la Barra Judicial del 2010
- Ganador del Premio Presidencial de La Asociación de Abogados de Defensa Penal de Texas durante 7 años consecutivos
- 2003-2009 – Texas Monthly “Súper Abogado”
- 2008 – Percy Foreman Abogado del Año
- 1991 – presente – Autor/Orador/Director de Curso, Asociación de Abogados de Defensa Penal de Texas
- 1995-2005 – Director Legislativo del la Asociación de Abogados de Defensa Penal de Texas
- 1989-1990 – Abogado Informativo, Juez Sam Houston Clinton, Corte Penal de Apelaciones
- 1989 – J.D., St. Mary’s University
El Juzgado esta en un mundo aparte del mundo legislativo, el mundo de la creación de leyes que normalmente eta dividido entre “izquierda” y “derecha”, Demócratas y Republicanos. Como candidato judicial o cuando sea juez, esos adjetivos perderán no tendrán importancia en cuanto tenga que realizar mis responsabilidades cuotidianas del juzgado. En el juzgado no debería existir un análisis Demócrata ni Republicano; solo existe las decisiones basadas en la ley; libres de el interés personal del un juez o individuo.
La fuerza y persuasión de la lógica de una decisión jurídica deben existir solas – sin ningún interés parcial. Es mejor dejar la política en el poder de la legislatura. Vivimos en una democracia, y el poder jurídico debe de existir afuera de las tormentas políticas y partidistas y de los cambios políticos del día. En esta manera, un juez puede llegar a una decisión jurídica imparcial y lejos de los intereses de los cabilderos. Así, la ley retiene su fuerza y es defendida por un sistema judicial que decide cautelosamente sobre las cuestiones jurídicas.
Un Juez, pare ser exitoso en este procedimiento, también requiere de una humildad y una apreciación del origen de la autoridad judicial que se deriva del sentido de continuidad jurídica que genera la adhesión a la ley. Como dijo el gran Juez Learned Hand, “el poder de las decisiones de un Juez deben ser mayores de los cuales su reputación y carácter puede comandar, si es que cumplirá con sus deberes – si es que resistirá el resentimiento apasionado de los interés a cuales frustran – porque, aunque un juez debe acercarse a las tendencias de la época, también debe construir su autoridad con la sabiduría del pasado y el precedente.”
Ya que he demostrado mi filosofía judicial, vuelvo a repetir que no puedo hablar de hechos legales como un candidato legislativo o ejecutivo. Es falta de ética que un candidato jurídico hable de hechos legales que tienen el potencial de llegar a la corte; conducta como está amenaza el papel estabilizante e importante del sistema judicial. Así que no puedo responder preguntas sobre índoles legislativas o legales que puedan llegar a la corte sin abandonar mi propia filosofía judicial y sin romper las mismas leyes que estoy tratando de defender.
Aparte de estas restricciones jurídicas, estoy completamente de acuerdo con la afirmación del Juez Ginsberg, que un juez no decide de cosas abstractas, sino de casos reales y con personas reales. Así que aunque un juez solo tenga que seguir la ley fría, no quiere decir que las decisiones de un juez tengan que ser frías. Al contrario, toda persona asociada con un juicio es real – los testigos, las victimas, y hasta los acusados– todos. Empatía con la gente involucrada en el caso, tanto como una conversación con la propia experiencia y conciencia de uno mismo, no solo energiza una decisión jurídica, pero promueve la causa de la justicia. Como Juez, prometo seguir esta filosofía por todos los Tejanos.