Bill White creció en San Antonio. Sus padres eran maestros y su papa era un veterano discapacitado de la Segunda Guerra Mundial. No tenían mucho dinero, pero le enseñaron a Bill el valor de un dólar, de trabajar duro y de una buena educación. La involucración cívica de Bill empezó cuando fue de puerta en puerta para registrar votantes en San Antonio después de la Ley de Derechos Electorales.
Bill White gano una beca de la Legión Americana para la universidad y se graduó de la escuela de derecho de la universidad de Texas. Bill ayudo a erigir un despacho legal, dirijo un negocio exitoso, y se desempeño como Subsecretario de Energía de los Estados Unidos antes de ser elegido alcalde de Houston en 2003.
Durante su término como alcalde, Houston fue un líder nacional en el crecimiento de empleos, con más trabajos añadidos que el total de 37 estados juntos. Al mismo tiempo, Bill redujo los impuestos de propiedad cinco años seguidos y ayudo a los ciudadanos ancianos y a los discapacitados con desgravaciones fiscales. White también empezó una iniciativa que da la bienvenida que se merecen los veteranos que regresan con una coordinación de servicios sociales, la reducción de la burocracia y oportunidades de empleo.
Después de los huracanes Katrina, Rita, y Ike, Bill White movilizo une respuesta de desastre efectiva que incluyo personal de primera respuesta, negocios e iglesias. Por su liderazgo compasivo y práctico después de Katrina, White recibió el Premio de Valentía John F. Kennedy en 2007.
Bill White y su esposa Andrea son los papas de tres hijos y van a la Iglesia Unida Metodista de St. Luke en Houston, donde Bill enseño Escuela Dominical por muchos años.
Servicio con Humildad.
Al ser elegido uno se convierte en un servidor público. Un servidor público debe mantener la mente abierta a los pensamientos, preocupaciones y experiencias del cliente, de los que representamos. Si valoramos el servicio con humildad y escuchamos a lo que nos dicen los Tejanos, como estado estaremos en camino al progreso.
El servicio y el liderazgo humilde no es solo el hecho de escuchar lo que dicen las personas, sino hay que usar esa información para ponernos prioridades o reordenarlas si es necesario. Es esta humildad que permite que un miembro electo sea fiel al espíritu del progreso democrático. Es esta humildad que permite que el CEO le sea fiel a su equipo y a sus clientes.
Siempre tienes que acordarte de lo siguiente: debes ser un servidor-líder, escucha y está dispuesto a usar la información para reordenar las prioridades.
Como Alcalde de Houston, dirigí el gobierno de una manera eficiente, contratando a los mejores líderes y gestionando con ellos, asesorando programas y guiando planes de mejoramiento. Empezamos con las cuestiones de alta importancia en la lista de preocupaciones de la comunidad – aumentando la movilidad, aumentando los espacios verdes, y disminuyendo los impuestos cuando al mismo tiempo aumentando las exenciones de impuestos de los jubilados y discapacitados.
Cuando llegó la hora de revitalizar vecindarios desatendidos nos salimos de nuestras oficinas. Nos olvidamos de nuestras actividades personales de los sábados por las mañanas y nos subimos a nuestras bicicletas para andar por los vecindarios, hablando con los vecinos y buscando respuestas. La humildad y el escuchar son de mucha importancia para un esfuerzo de equipo para crear buena políticas públicas. Los residentes vieron que estábamos comprometidos a encontrar soluciones para los problemas de su comunidad.
Necesitamos este tipo de compromiso al servicio público si vamos a avanzar en Texas. Tenemos que llevar la misma pasión que se encuentra en una junta de PTA a nuestras conversaciones sobre el mejoramiento de nuestras escuelas públicas. Los Tejanos merecen un Gobernador que pone su confianza en la gente, en vez de en los cabilderos que rondan por los pasillos del capitolio. Por mucho tiempo Rick Perry ha trabajado por su propia carrera política en vez de trabajar por los Tejanos – su verdadero patrón.
Mientras Texas ha sido un estado de oportunidad y promesa por mucho tiempo, Perry ha permitido que Tejas se quede atrás en la educación, salud y otras inversiones que son importantes para nuestro futuro económico de largo plazo. Tejas ahora enfrenta el déficit más grande en su historia – $18 billones. Cortó el seguro de salud para niños e ignoro las prioridades de las familias de Texas.
El éxito llega cuando uno es lo humilde suficiente para respetar a los ciudadanos que pagan impuestos (nuestros clientes), para escucharlos de verdad, y entender su situación y desarrollar un plan realístico para resolver problemas. Esto toma liderazgo con humildad y el corazón de un servidor.